En una ciudad como Buenos Aires - en la que en cada esquina algo ocurre, un poblema encuentra solución, y cada solución es un nuevo problema - no detenerse a observar la temperatura de sus peatonales más famosas, sería condenarnos a ignorar 2 de las más importantes venas y arterias que llevan oxígeno al motor central de esta Ciudad.Y ahí nace la pregunta: ¿Pueden las peatonales tener mano y contramano, como las calles y avenidas destinadas a los autos? ¿Florida, es mano para dónde? ¿Lavalle, es doble mano?
Las respuestas pueden ser distintas, como cada uno de los estudiantes, oficinistas, cadete, mùsicos callejeros, mimos, vendedores ambulantes, arbolitos y turistas transiten las peatonales.
Aunque para mí sea más que evidente que Florida es mano de Rivadavia a Plaza San Martin.
Si camino en el sentido inverso, me siento de contramano.
Simil situación al recorrer la vibrante Lavalle. Es más que obvio que si uno la recorre desde 9 de Julio hacia el Bajo, estaría yendo en el más común de los sentidos. Remontarla en sentido inverso, no será otra cosa que, efectivamente, "remontarla", lo cual nos confirma la contramano.
No obstante, ambas peatonales - recorridas en el sentido que sea, mano o contramano - merecen ser visitadas, contempladas y valoradas. Son resabios del pasado, noticias del presente, e historia paa el futuro.
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