sábado, 9 de marzo de 2013

"La venida de los Apóstoles". Noches Sabineras en Buenos Aires

Ayer, por segunda vez en Buenos Aires, pude disfrutar de un espectáculo que ya tiene sus muchos años en España, y que ha iniciado, en el último tiempo, giras por Latinoamérica: "Noches Sabineras"

Comandados por los dos cómplices musicales de Joaquin Sabina, Pancho Varona y Antonio García de Diego, ambos se reunen arriba del escenario para convocar a la feligresía sabinera a repasar el repertorio del cantante español, y - como un juego - invitar a algunos fans a cantar ellos mismos, casi como un "karaoke" de lujo. De lujo, claro está, para los seguidores de Sabina.


El entorno es el indicado. Un espacio como La Trastienda, fértil en el campo de la intimidad, de la cercanía entre público y artista, se transforma en un templo pagano de una tribu que, a sabiendas de la ausencia de su máximo líder, se reúne para escuchar a los enviados, a los adelantados. Matizando cada himno con anécdotas sobre viajes e historia de las canciones, la velada toma forma.

Una guitarra, un teclado y una armónica son las armas de este ejército de dos, que durante un par de horas, repasará, en clima de fogón, el repertorio más aclamado de Joaquín Sabina, e incluso algunas canciones que no se suelen escuchar en los grandes recitales del autor.

A cada paso, el fan sabinero descubrirá que de las manos de Antonio García de Diego se desprende el ADN musical de Joaquín Sabina, como artesano de sus canciones. Un orfebre. Es sabido que no hay una buena canción sin una buena letra. También se sabe que una buena letra puede ser una gran canción, inolvidable, a partir de una buena música. Allí es donde García de Diego muestra sus credenciales. Mención especial para la voz de este gran músico español, que interpreta los grandes clásicos sabineros (los tristes, los amargos) con un estilo propio, casi refundando la canción.

A su derecha, Pancho Varona, con la complicidad natural entre quien se sabe socio eterno de Sabina, en la música y en la vida, y un público que lo adoptó como la garantía del "Sabina way of life". Los guiños poéticos y punteos marca registrada, brillan en su guitarra. Para el conocido como el "insurgente" Varona, se reservan los temas más rockeros del repertorio. Cada frase de Varona es aplaudida. El público tiene devoción rockera por Varona, y devoción musical por De Diego.

Formé parte de ese público con la escasa objetividad que me permito, dado que - a esta altura - siento que he pasado más horas en recitales de Sabina y sus amigos, que en el colegio secundario.

Aún así, siento que Noches Sabineras es un gran pacto entre caballeros, y damas. De un lado, los músicos, autores, que le dieron vida a esas canciones, proponiendo un encuentro de amigos, un "tocá una que sepamos todos", con el valor agregado de ser quienes carretean junto al líder más amado, y quienes las compusieron. Del otro, un grupo de fanáticos, dispuestos a dejarse invadir por la mística de Joaquín Sabina, sus frases invencibles, sus rimas consonantes, como un bálsamo que acerca la distancia, mata la espera, añorando una próxima venida del señor.

Vale la pena encontrarlos nuevamente. Para el fan de Sabina, es una obligación. Para el que le gusta la música en vivo, es un buen plan y un lujo descubrirlos en un escenario en Buenos Aires. Y para el que le gusta inmiscuirse en fenómenos sociales, es una buena oportunidad de observar y poder entender el por qué de la devoción. En definitiva, cada instante de este show, deja más en evidencia el cuerpo de una ausencia.

Muchos le han preguntado a Varona y De Diego si hay vida después de Sabina. Me atrevo, luego de escucharlos y verlos en vivo ya un par de veces, a preguntarme si hay Sabina, sin la compañía, complicidad y lustre de los señores Pancho Varona y Antonio García de Diego.

Todos los que allí estuvimos, nos imaginamos a Sabina, despidiendo a sus amigos en Madrid, para iniciar esta gira. "Van a Buenos Aires? Mándenme una postal de San Telmo, adiós, cuídense!"

Esta noche contigo. Noches Sabinera, La Trastienda, Buenos Aires.


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