No son pocos quienes, con orgullo, expresan que muchos de los conocimientos que han utilizado para sobrevivir en ámbitos laborales, académicos o - más simple - en la vida, no son oriundos de claustros académicos, sino de la "Universidad de la Calle", como eufemismo para identificar a la vida misma, esa que ocurre más allá de los muros domésticos, y que se va nutriendo de un sin fin de detalles vigentes en todas las etapas de la vida.
Frente a esto, y con un recorrido básico por el simple universo urbano, corresponde afirmar que es en la "Universidad de la Calle" donde, podría decirse:
