A pocos días de terminar las vacaciones de invierno, vuelve a plantearse un debate que mantiene en vilo a todos aquellos que con esmero organizan una “escapada”, la cual implica transportarse en auto por la ruta: ¿Qué llevamos para comer durante el viaje? ¿Cuándo se puede empezar con la comida? Lo que llevo, ¿alcanza? ¿Se pudre? ¿Necesito una heladerita?A más de 100 años desde la creación del auto, queda comprobado que existen alimentos pro – ruta y otros que atentan contra un normal desarrollo del viaje.
Si hablamos de galletitas . . .